Pirineo en furgo: Ordesa y Monte Perdido

Una semana en furgo por el Parque de Ordesa y Monte Perdido

Hasta el verano de 2023 nunca jamás habíamos estado en Pirineos. ¿Por qué? No hay razón que lo explique… A priori, tiene todo lo que nos atrae de un destino que es, básicamente, naturaleza y montaña (y si hay algo de lo que Pirineos va sobrado, es de eso…).

Sea como fuere, decidimos que Pirineos sería el viaje inaugural de nuestra camper. Nos pusimos a buscar información sobre rutas, lugares, pueblos,… y caímos en la cuenta:

Vale, Pirineos es una cordillera que une el mar Cantábrico con el Mediterráneo a lo largo de 430km, ¿por dónde empezamos? ¿Qué elegimos?

Después de mucho mirar y remirar, y con una semana de tiempo para la ruta, nosotros decidimos centrarnos en un solo valle: el de Ordesa. No somos muy de correr de un lado para otro, o de ir a un lugar y querer verlo todo sí o sí. Preferimos centrarnos en una zona, y disfrutarla lentamente y con calma.

Pirineos en furgo

Ruta de 7 días por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Iniciamos nuestras aventuras en furgo por el Pirineo haciendo base en Torla, la puerta de entrada al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Uno de esos pueblos bonitos de montaña: un pequeño núcleo de casas de piedra con tejados negros a dos aguas, flores en los balcones y, por supuesto, el impresionante telón de fondo de la cordillera de Pirineos. Un enclave perfecto.

Ubicados y tras la primera vuelta de reconocimiento al pueblo, nos lanzamos a nuestro primer trekking: Cola de Caballo por Cazadores. El clásico de los clásicos en el Parque, aunque con la dificultad añadida del gran desnivel que hay que salvar subiendo por la senda de los Cazadores.

Una bonita ruta de algo más de 5 horas de duración. Se salva el desnivel al principio de la ruta, luego se camina por lo alto de la Faja de Pelay, para descender hasta el circo de Soaso y su famosa cascada de Cola de Caballo y terminar volviendo al punto de salida a después de una sencilla caminata rodeados de vegetación y agua.

En nuestro caso, el último tramo de la ruta lo hicimos pasados por agua. ¿Problema? Ninguno. Llegamos a la furgo, una ducha calentita y ¡como nuevos! Cerrábamos el día con una cena en la camper y un buen vino para celebrar nuestro primer día de viaje en furgo.

Ruta Cola de Caballo

Ruta en el cañón del Añisclo

Al día siguiente, nos desplazamos con la furgo unos 30km hasta la ermita de San Úrbez, punto de partida para la ruta por el cañón del Añisclo. Un trazado muy sencillo en el que únicamente hay que seguir el cauce del río. Entorno precioso y buenas vistas que hicieron de esta una ruta con mucho encanto. A la vuelta de Añisclo paramos a visitar el pueblo de Broto (donde además encontramos una riquísima panadería «Espiga de oro»). Volvimos de nuevo a Torla a buscar un sitio donde estacionar nuestra furgo y a coger fuerzas para la aventura de los próximos días.

Ruta circular de 3 días durmiendo en el refugio de Goriz

Aquí llega el plato fuerte. El plan más improvisado y el que más nos gustó de toda nuestra visita al Pirineo: una ruta circular de 3 días durmiendo en el refugio de Goriz. Sinceramente, no lo teníamos muy claro ni con el parte meteorológico ni tampoco reserva en el refugio. Por suerte habíamos traído de casa el material de camping. por lo que pudimos dormir (previa llamada in extremis el día de antes) en la zona de acampada del refugio. La ruta fue la siguiente:

  • Etapa 1. Puerto de Bujaruelo – Brecha de Rolando – Refugio de Goriz (30km).
Brecha de Rolando

Un recorrido espectacular con un desnivel de prácticamente 2.000m. Cargados además con tienda de campaña, sacos de invierno, ropa y comida para 3 días. Un reto que valió la pena y que repetiría mañana mismo. Los paisajes en esta zona de alta montaña son espectaculares. Observar la grandeza de las montañas que te rodean y la vasta extensión de terreno en la que todo es naturaleza y no ves nada tocado por la mano del hombre. Sentirse sola en medio de toda esa inmensidad es una de las sensaciones más increíbles que se puede tener en la montaña. Y el hecho de hacerlo cargando con tus pertenencias, de forma autosuficiente, te dan un power increíble.

  • Etapa 2. Refugio de Goriz – Subida al pico de las Olas
Trekking Pirineos

Aunque el objetivo en un primer momento era coronar la cima de Monte Perdido, las condiciones meteorológicas no lo hicieron posible. Una vez amanecimos en Goriz para la segunda etapa de nuestro recorrido, nos avisaron de las heladas que se habían producido en los alrededores del pico, y era desaconsejable el ascenso sin material específico (piolets y crampones). Algunas personas con las que coincidimos en el refugio se lanzaron igualmente al ascenso pero, por nuestra parte, lo veíamos un riesgo innecesario. Nos gustan los retos y las rutas complicadas, pero no le veíamos sentido en ir a meternos a sabiendas en una zona peligrosa, teniendo tanto dónde elegir.

Nos recomendaron la subida al pico de las Olas, y claramente fue un acierto. Una ruta exigente y muy recomendable desde la que pudimos observar desde las alturas el cañón del Añisclo que habíamos recorrido hacía un par de días.

Cañón del Añisclo
  • Etapa 3. Refugio de Goriz – cola de Caballo por clavijas
Cerramos el círculo volviendo a Torla de nuevo por la ruta de cola de Caballo. Descendimos del refugio, ya con muy poco peso a la espalda, eligiendo el camino de las clavijas. Unos agarres metálicos anclados a la roca, que te permite el descenso vertical de la montaña, en lugar del sendero en zigzag.  Para nosotros, supone un plus en una ruta encontrarnos un paso con agarres (clavija, cuerdas, etc.), una tramo aéreo, un cresteo  o bien una buena trepada. 

Tras el descenso, volvimos a la furgoneta y descansamos el resto del día de nuestra travesía en la montaña. Al día siguiente, abandonamos el valle para dirigirnos de vuelta a casa. Antes, pasamos a visitar los pueblos de Boltaña y Aínsa. Dos preciosos pueblos en los que pasear tranquilamente admirando sus construcciones y su entorno. En Aínsa además visitamos el centro de interpretación del Geoparque Sobrarbe-Pirineos. Un lugar en el que aprender algo más sobre la formación y composición de esta maravillosa cordillera que es Pirineos, muy recomendable su visita.

Congost de Mont-Rebei

Cerramos nuestro viaje con una parada a medio camino de vuelta a casa: El congost de Mont Rebei. Un  impresionante desfiladero entre las provincias de Huesca y Lleida que se puede recorrer a pie a través de la roca y de unas pasarelas instaladas en la vertical de la pared. Una ruta de ida y vuelta muy interesante que bien merece la pena visitar.

NOTA para los viajeros en furgo: Llegando desde Vilacamp, en Huesca, el acceso está asfaltado solo en parte. Los últimos kilómetros son una pista de tierra que empieza bastante decente y termina llena de baches. Se deben valorar las dimensiones del vehículo y su conducción antes de entrar por este acceso. Quizá otra opción sea acceder a la ruta por el lado de Lleida, donde hay un parking de acceso cercano.

Congost de Mont Rebeo

Primera toma de contacto con el viaje en furgo más que satisfactoria. Confirmamos que la camper funciona de maravilla tanto en su conducción como todo el equipamiento. Disfrutamos muchísimo de estos días por Pirineos en furgo y de esta forma de viajar.

¡Ah! Si a ti también te gustaría probar algo así, recuerda que también alquilamos nuestra furgo a través del proyecto VanVando.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Translate »